La llegada del Kachorro

El Kachorro tiene que encontrar su lugar en la jerarquía de la casa y para ello, lo primero que va a tener que encontrar es un sitio para su cama. Busca un sitio tranquilo dónde el pueda refugiarse siempre que quiera. Su lugar, no debe estar situado en un lugar de paso por la gente de la casa, ya que las idas y venidas de le gente distraerán al perro y no le dejarán descansar.

Una cosa que tienes que evitar es que el Kachorro no duerma en la habitación de alguno de los dueños de la casa, a no ser que se quiera que ese sea su lugar habitual. Decimos esto, porque al principio es común que el cachorro llore por sentirse desubicado. Pero no debemos ceder ante la lástima. El perro se repondrá… y tú no le estás cuidando menos por dejarle dormir en su lugar. Es allí dónde debe acostumbrarse a dormir. Las partidas de los miembros de la casa, cuando el perro se queda sólo, y las llegadas son situaciones complicadas para el perro. Pero tenemos que acostumbrar al Kachorro a estas situaciones y, debemos hacerlo, sin darle demasiada importancia al hecho en sí.

Es importante que antes de marcharnos estemos indiferentes a él, que no nos despidamos. Lo mismo al llegar. No permitamos que el perro haga la fiesta al llegar nosotros y se altere. Acostúmbrale a alegrarse, pero sin que se emocione y se altere. Sé tú el que le acaricies a él y no él que te haga acariciarle.

Debemos evitar dejar al alcance del Kachorro objetos delicados para la salud del cachorro o tentadores para él: zapatillas, hilos eléctricos, plantas tóxicas, etc. Seguro que ya sabes que el kachorro es muy parecido a un bebé y que, al igual que ellos, éstos tienen tendencia a morder y comerse todo lo que queda a su alcance y les gusta. Por ello debemos evitar que se meta nada en la boca.

Pero en caso de hacerlo (que lo hará), no debemos dudar en abrirle la boca y quitarle lo que esté mordiendo. Esta acción hará que el perro se acostumbre a que vosotros puedes tocarlo sin que te de miedo. Esto es importante a la hora de evitar malas reacciones por su parte en futuros casos. Además, es importante que el cachorro sepa quién tu mandas sobre él. Y todo dueño debe ser capaz de quitarle a su perro lo que sea de la boca. Esta es una buena muestra de dominación.

Si hay niños en la casa es importante explicarles que no deben molestar al cachorro en su cama, porque esa es su casa, su dominio, y allí tiene que estar tranquilo. Y es que un cachorro duerme y descansa mucho. Molestar al cachorro mientras descansa puede hacer que éste se convierta en un perro irascible. Por supuesto, no debemos nunca, NUNCA, da igual la edad del perro o el carácter de éste, dejar a un niño sólo con el cachorro o con el perro. Ya decimos, aunque éste sea el perro más amable del mundo. Siempre por prevención.